Todo un placer….

“Al final lo que importa no son los años de vida, sino el total de vida en los años”. Tengo entendido que esta frase es de A. Lincoln pero, probablemente, lo dijera otra persona y los acontecimientos la etiquetaran en el amplio listado de frases de este señor. Es una frase que me gusta y que me gustaría utilizar en el final de este blog.

Escribir en este blog ha sido un autentico viaje en el que he disfrutado enormemente.

Cuando decidí crear mi propio blog en abril del año pasado lo hice con miedo e inseguridad por no saber estar a la altura. No es fácil ponerte a escribir sobre temas personales al desnudo antes miles de personas que potencialmente te pueden leer. Desde entonces fui creando entradas que esbozaban mi práctica diaria profesional.

No se si en esta vida todo tiene un fin pero al menos estos escritos si han sido creados con una meta. Dar ideas, compartir proyectos.

Mi vida ha cambiado mucho desde que comencé. Actualmente, he llegado a ser capaz de desarrollar mi propio proyecto de intervención y se que este blog me ha ido dando la autoreflexión que necesitaba para ello.

No me cansaré de repetir que la Logopedia es un arte y que nos permite crear un acercamiento a la persona que tenemos delante. Esta ciencia me ha permitido conseguir grandes cosas. Hace poco leía que la Logopedia será una de las profesiones más demandadas en el 2015. Ojalá sea cierto. Desde luego siempre pondré la mano en el fuego por los buenos profesionales que llevan la Logopedia dentro de ellos y que consiguen grandes cosas con sus pacientes y salen reforzados de cada batalla. Sin duda, preferiría leer titulares que dijeran que los logopedas van a tener un sueldo digno acorde con los esfuerzos que llevan a cabo en cada una de sus terapias y por la costosa formación que portan a sus espaldas y que nunca dejan de recibir. Me encantaría saber que a nivel económico nuestro trabajo está remunerado como se merece. Sueño con el día en que nos lanzaremos a la calle a demostrarle a la sociedad, todos juntos, nuestra profesionalidad y lo mucho que hemos sido capaces de avanzar para lograr aspectos impensables. Desde luego, hablo por mi, tampoco me hace falta. Cada día llego a mi casa con mi cartera emocional repleta de nuevas sensaciones al interactuar con mis pacientes que me permiten ser su acompañante terapéutico y me regalan sonrisas tras sonrisas y permiten ver lo que de verdad importa en la vida, lograr tus metas (hoy mismo, sin ir más lejos, llegaba a mi casa totalmente emocionado al comprobar que uno de mis superherores había mejorado su lenguaje con tan solo dos sesiones de tratamiento).

Ha sido un placer que me hayais concedido unos minutos de lectura en cada entrada. Gracias a tod@s.