10 años de logopeda….

portada blog QUIEN SOY

Hoy es mi cumpleaños. Al menos mi cumpleaños logopédico.

Hace 10 años, por estas fechas, me confirmaban que lo había logrado. ya era logopeda. recuerdo que estaba de ayudando en un estudio de fotografía cuando una amiga me dió la noticia.

Lo mío fue vocacional, pero desde luego la vida me llevó por un camino diferente al que me encuentro actualmente. Mi afán fue estudiar logopedia para poder dedicarme a la rehabilitación de la voz. Siempre me ha fascinado la música, la voz como instrumento. A eso me quería dedicar. Y así empecé.

En estos diez años he podido practicar el arte de la logopedia y cada día he llegado más fascinado a mi casa. He tenido la oportunidad de hacer cosas irrepetibles. He vivido situaciones emocionantes, de película. Momento en los que he tenido la suerte de estar presente. Fíjate. he vivido el momento en el que una niña de dos años escuchaba por primera vez la voz de su madre después de que se le colocara un implante coclear, recibiendo ese momento con los pelos de punta (se que la gente ha podido ver esos momentos en videos pero te puedo asegurar que vivirlo en directo no tiene palabras para describirlo). he presenciado la emoción de que un niño fuera capaz de pronunciar un fonema y comenzara a utilizarlo constantemente como el que se compra unas zapatillas nuevas. He tenido la suerte de estar en el momento en el que la motivación hizo que una niña con problemas del desarrollo llamara a su padre por su nombre mientras este, con lágrimas en los ojos, perdiera toda capacidad para hablar. Una profesora llevaba años sin poder entonar su canción preferida con sus alumnos; pues bien, tuve el honor de ser la primera persona a la que llamó, totalmente emocionada, cuando logró volver a cantarla. He podido retirar sondas nasogástricas, siempre acompañando al médico y la enfermera, a personas que estaban deseosas de volver a saborizar y tragar con confianza tras un duro proceso. Tuve la suerte de recibir el primer beso de una señora a la que un ictus había robado la fuerza de la musculatura de la cara. Tuve la gran gran suerte de juntar a aun grupo de personas cuya enfermedad neurológica limitaba su comunicación para que rieran y se comunicaran juntos al menos una hora a la semana. Jamás me olvidaré de esa señora que un día conocí, con disfagia a sólidos, y que solo decía “quiero una tostada de jamón” como, tras un duro trabajo por su parte, fue capaz de desayunar una tostada con jamón y aceite (era su sueño, su elección y la logopedia se lo regaló).

He conocido a gente maravillosa. Las y los logopedas son gente que se implican os lo aseguro. He tenido el honor de tratar con gente que utiliza los fines de semana para formarse y para seguir ayudando a sus pacientes.  En cada curso de formación he sonreído y disfrutado alrededor de gente que vale la pena conocer. os lo digo yo que soy un pesado y ando consultando y preguntando a todos mis compañeros de profesión y ninguno duda en ayudarme nunca. He podido disfrutar de días y días de trabajo en varias provincias de España y jamás llegué a casa ni un día arrepentido.

Lo que empezó por una curiosidad por el mundo de la voz acabó en una plena dedicación en una fundación de personas con daño cerebral sin recursos. Además, el arte de la logopedia me ha permitido desarrollar un nuevo proyecto de intervención en afasias en entornos naturales que hace cada mañana no me moleste ir a trabajar porque disfruto haciendo lo que hago.

Logopedas del mundo seguid así, avanzando y haciendo que este arte crezca.

No logopedas, confiad en este sector de profesionales sanitarios que os pueden ayudar en muchísimos aspectos de vuestra vida.

El fisioterapeuta….

Hoy es el Día Mundial de la Fisioterapia.

Desde luego, no solo quiero felicitar a todos los fisios que conozco, también quiero aprovechar para reivindicar su importantísima labor dentro del proceso de rehabilitación y agradecer todos los conocimientos que me han ido enseñando.

Desde que comenzara en esto de la Neuro hace años, el fisio ha sido un compañero inseparable que me ha ofrecido claves muy necesarias en mis tratamientos. Todos los que he conocido han tenido la paciencia suficiente para explicarme cosas maravillosas acerca de la postura corporal, el control motor y un largo etceterá de conceptos teóricos para poder abordar a una persona en su totalidad (yo desde luego soy un pesado y tengo a los pobres siempre fritos  a preguntas y muy amablemente me lo explican todo).

El papel del fisioterapeuta dentro del equipo de trabajo es fundamental. Muchos pacientes, mal informados por ideas falsas que se hace la sociedad, tienen una visión del fisio como del compañero que “da masajes” o solo ve músculos. Quien ha vivido el tratamiento y ha participado en el mismo sabe que esto no es así. El fisio es aquel profesional formado no solo en el conocimiento anatómico de todo el cuerpo sino que, también, es gran conocedor de los mecanismos neurológicos que ponen en marcha todos esos músculos para llevar a cabo las tareas a las que nos enfrentamos en nuestro día a día (esto es importante que le quede claro a todos los usuarios y tengan una idea certera de este profesional tan valioso)

“El paciente no camina”. Es lógico que lo primero que va a pensar el entorno cercano a la persona es que  necesitarán la ayuda de un fisio que “movilice” los miembros de la persona afectada para que este comience a moverse. Lo bonito y maravilloso de esto es poder tener la suerte de vivir junto a un fisioterapeuta este tratamiento y ver como es capaz de crear tareas funcionales que pongan en marcha desde un punto de vista más neurológico todo ese cuerpo. Poder vivenciar como es mejor visualizar al cuerpo por movimientos y no por músculos. Me quedo embobado como el fisio es capaz de crear movimientos, todos ellos cargados de funcionalidad, y poner en marcha a la persona a todos los niveles.

Os lo podeis creer o no pero estos “terapeutas del movimiento” han sido capaces de ofrecerme puntos de vista claves en el tratamiento de la afasias.

Hoy, y el resto de días del año, estaré inmensamente agradecido a los fisioterapeutas. Gracias compañeros.

Comunicación en movimiento….

Existen pacientes que son mal denominados “crónicos”, que han realizado terapias en varios lugares, a los que se les suma la etiqueta de no volver a mejorar.No digo que esto pase siempre, pero es cierto que aún nos encontramos con gente que campa con esas etiquetas impuestas por gente desinformada. En muchas ocasiones, han sido acostumbrados a realizar sus terapias (en este caso del lenguaje) sentados en una silla realizando tareas basadas en imágenes. Esa visión tan estática del tratamiento puede hacer que su lenguaje no evolucione todo lo que pudiera ser dependiendo de la persona (no todos somos iguales y no nos motivan las mismas cosas). A mi modo de ver, ofrecer una visión más dinámica al tratamiento puede hacer que nos llevemos sorpresas en el lenguaje de una persona.

Teniendo en cuenta lo anterior, hoy hemos propuesto una actividad más dinámica a un paciente que padece una afasia de varios años de evolución y que  es capaz de realizar tareas de denominación de objetos de manera muy eficiente pero tiene dificultades para realizar denominación de acciones. Esto es un problema durante sus conversaciones donde tiene grandes dificultades para elaborar frases más extensas.

Decidimos centrarnos en el cuerpo y usar el mismo como material. Tenemos la suerte que el paciente conserva comprensión lectora para palabras. Realizamos un listado con todas las acciones que somos capaces de llevar a cabo con nuestro cuerpo. Piénsalo. Sale un vocabulario bastante extenso (imagina por un momento que cantidad de verbos es capaz de lograr tu cuerpo sin necesidad de buscar imágenes prefabricadas). Hacemos cartelitos bien legibles cono cada una de las palabras que se nos ocurren.

Llega nuestra paciente y le explicamos la tarea que nos gustaría llevar a cabo.

De pie, frente a un espejo vamos sacando uno a uno los carteles preparados. Es bello poner palabras a los movimientos que llevamos a cabo para realizar acciones con nuestro cuerpo. Apoyamos a las palabras con gestos. Desenpolvamos las manos y el cuerpo en general para recordarle que durante una conversación también se puede mover y aportar aún más información.

La cosa no queda no ahí. Una vez hemos experimentando con nuestro cuerpo, ofrecemos a nuestro paciente un montón de objetos reales de su entorno. Coge uno, el que más le llame la atención y buscamos en los carteles que movimientos nos permiten interactuar con dichos objetos. Es maravilloso ver los resultados. Asociamos esas acciones a objetos de nuestra vida cotidiana. Conversamos sobre ellos.

Lo más bonito de esto es poder comprobar de manera veraz los resultados. Tras un tiempo trabajando  como involucrar nuestro cuerpo en la denominación y poder verbalizar esas acciones, al realizar un Perfil de Eficiencia Comunicativa se aprecia un aumento de Índice de Eficiencia Léxica, así como un aumento de turnos y participación en la conversación y de número total de palabras expresadas con sentido comunicativo. Lo mejor, ver una sonrisa en la cara de alguien que ve que sus palabras llegan más lejos con menos esfuerzos. Aún queda por trabajar, siempre persiguiendo nuevos objetivos.