Situaciones comunicativas….

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La terapia en el entorno natural de la persona supone un análisis continuo de sus habilidades comunicativas. Supone visualizar desde la primera fila cómo el paciente se enfrenta a la vida y cómo se comunica en cada situación que se le presenta.

Podemos crear infinidad de situaciones pero existen muchas otras que nos perdemos. No obstante, el logopeda tiene herramientas para poder verificar el trabajo que se está llevando a cabo en el entorno.

Cuando comencé el proyecto Comunic-Acción hace ya varios meses imaginé todo tipo de situaciones que me encontraría en el entorno del paciente. Como ya conté en su momento, pedí ayuda a un grupo de persona mega “transdisciplinar”. Esa ayuda me permitió elaborar diferentes herramientas para llevar a cabo mi intervención. En ese estudio meticuloso que realicé antes de poner en práctica el proyecto surgió la herramienta de la que hoy os hablo (gracias a uno de esos profesionales que me dió una ayuda teórica clave).

Quiero referirme a la Tabla de Análisis de Experiencias Verbales. Ésta es una tabla que elaboré en su momento y que conlleva tener en cuenta diferentes variables: conductas verbales, situaciones en las que aparecen las conductas verbales, grado de dificultad experimentado por el paciente, barreras o limitaciones, ayudas a la participación. Toda esa tabla queda sintetizada en una hoja que cuenta con 5 columna y tantas filas como experiencias verbales tenga el paciente.

La frecuencia de realización de esta tabla es semanal. Esto significa que al comienzo de cada semana aprovechamos para sentarnos paciente, entorno directo y yo y comentamos cuales han sido sus experiencias verbales (de verdad, que no os llevará más de diez minutos, pero son unos minutos llenos de información muy necesaria y funcional). Lo más importante es toda la información que aparece en cuanto a barreras que se encuentra el paciente en su día a dia para producir mensajes verbales (qué ha limitado la posibilidad de expresar unas palabras u otras), las ayudas que necesita (qué ha hecho que aparezcan esas palabras y porqué), las dificultades que le producen unas experiencias y otras. Del resultado de esta tabla parte el trabajo que llevamos a cabo. Es una guía que nos muestra donde está el camino de la intervención.

Muchas veces, se descubren ciertas sustituciones por parte del entorno que suponen una barrera para la expresión verbal. Surgen nuevas necesidades y nuevo léxico para trabajar. Vemos qué tipo de ayudas están siendo efectivas y cuáles no. Lo mejor de todo es la capacidad que tiene esta tabla para involucrar al entorno y al paciente en el tratamiento.

Con el paso del tiempo, es bonito comparar diferentes tablas y observar como el contenido de las mismas cambia y aumenta. Uno de mis pacientes con afasia se ha beneficiado de esta idea. Al comienzo de estos registros, su familia tendía más a sustituirle. Ellos mismos pudieron evidenciar cómo esa conducta reducía sus experiencias verbales. En la primera tabla que rellenamos apenas aparecían experiencias. En un mes de trabajo ya aparecía un léxico de ocho palabras que aparecían, con sus pertinentes ayudas, y permitían al paciente gozar de más experiencias verbales dentro de su entorno.

Es importante dejar claro que al final de la semana, concluimos con una hoja de Normas de Comunicación actualizada según los resultados de esta tabla y según el rendimiento del paciente. es decir, jamás daremos una norma para casa sobre alguna ayuda que el paciente no haya sido capaz de controlar en situación controlada. se trata de crear situaciones para experimentar de forma oral en el entorno, no de crear frustración ni nada por el estilo.

Cualquier herramienta o idea que pretenda que el paciente pueda hacer uso de una mayor variedad de experiencias orales dentro de su entorno es bienvenida. Si, además, su entorno puede ver de manera sencilla que ayudas son las más idóneas y que barreras pueden dificultar más la experiencia al paciente pues redobla el valor de la herramienta.

Como siempre digo, no todas las herramientas son susceptibles de ponerse en práctica con todos los pacientes. Cada paciente vive su momento y necesita que se le guíe de forma diferente en la trayectoria que ha de seguir para recuperar un rol funcional en su entorno. lo importante es contar con el máximo de herramientas posibles y ésta puede ser una de ellas.

 

Ganas de hablar….

ganas de hablar

Hay aspectos de  la comunicación  que no se pueden medir. Aspectos que no podemos valorar por ningún test estandarizado. Me refiero a esas pequeñas cosas que no se ven, que no podemos cuantificar pero que marcan la pauta de nuestros intercambios comunicativos y que pueden lanzar o sepultar a un tratamiento.

Hay miles de aspectos que interfieren y dominan la comunicación. Hoy me gustaría hablar de la ganas de hablar.

Ganas de hablar es una frase que utilizo mucho en mis terapias con mis pacientes y los entornos que le rodean. Les pregunto qué son  “ganas de hablar”, me lo pregunto a mí mismo y no siempre dar una respuesta. Para mi, ignorante de la vida y aprendiz de todo, las “ganas de hablar” es ese momento en el que te arrancas a hablar. Es esa apertura de una puerta que permite el paso a varias otras sensaciones. Ganas de hablar es ese cosquilleo que sientes cuando alguien se dirige a ti y tienes una ganas enormes de dar tu opinión. ese momento en el que el cuerpo genera un automatismo verbal y te quedas tan a gusto. Ganas de hablar.

Pero, dónde residen las ganas de hablar. Cómo se generan ganas de hablar. Sería prepotente decir que conozco la respuesta dado que cada persona siente unas motivaciones y unas inquietudes totalmente diferentes y, con toda seguridad, a cada uno nos generen ganas de hablar situaciones diferentes. Pero es un tema que me inquieta y es una de las primeras cosas que intento descubrir en mis pacientes.

Hace unas semanas decidí preguntar en las redes sociales qué cosas generaban ganas de hablar a cada uno de mis contactos. Las respuestas fueron maravillosas y únicas. Me encontré con gente que le generaban ganas de hablar las injusticias sociales. Gente que sentía unas enormes de hablar cuando veía una película. Había quien sentarse en un banco de una plaza mientras degustaba una bolsa de pipas le generaba ganas de hablar. Otros adoraban salir a tomar una cerveza para dar rienda suelta a su lengua y comunicarse sin parar. Ver fotografías o recibir un regalo también aparecían en las propuestas. Una amiga me comentó que salir a pasear a su perro le reportaba miles de situaciones comunicativas a las que ella se notaba más predispuestas. Conducir o viajar como copiloto…..Cientos de situaciones que hacen que una persona tenga “per se” más ganas de hablar.

Decidí aplicar estas directrices tan sabias que me ofrecían mis contactos a mis terapias en el entorno natural y me lancé a generar ganas de hablar en mis pacientes. Los resultados fueron geniales. A uno de mis pacientes, perfil más apático, le sorprendió mi propuesta de salir a pasear al perro. durante ese trayecto pudimos generar infinidad de tareas verbales. Me emocionó encontrarmelo al día siguiente con una sonrisa de oreja a oreja, abriéndome la puerta con el comentario de “tenemos que repetir lo del paseo, te puedes creer que ese día tenía más ganas de hablar con mi esposa y mi hija”. Sorprendente. Otro paciente también se sometío a esta tarea y descubrimos que el hecho de viajar como copiloto en el coche le supuso más ganas de hablar y eliminar los habituales mensajes negativos con los que contaminaba sus verbalizaciones (no tenía ganas de bajar, suspiraba contento y decidimos dar una vuelta más larga en el coche). En otro caso, descubrimos que salir a realizar la compra a diferentes lugares reportaba un aumento extra de la comunicación por su parte y ello nos permitía trabajar estrategias más eficaces en la recuperación del léxico (es emocionante que un paciente te diga que desde que realizas un tipo de tarea especifico es capaz de recordar mejor las cosas y que su entorno lo corrobore).

Ganas de hablar. Ese pequeño ayudante que está bien presente en nuestras terapias y que si lo sabemos manejar puede hacer que nuestro trabajo sea más fructífero todavía. Es importante descubrir cuáles son las ganas de hablar de cada uno de nuestros pacientes. Es necesario saber cuál es la manera de abrir ese pequeño candado que muchas veces nos separa en la comunicación.

Somos seres maravillosos. Únicos. Cada uno con nuestras propias motivaciones. Cada uno con esas pequeñas cosas que nos dan ganas de hablar y que dan rienda suelta a nuestra comunicación en un momento dado. A veces, tan solo necesitamos un olor a pan recien hecho, un paseo, sentarnos en un banco o tomar un chocolate caliente para sentir la comunicación de un modo diferente y recuperar, simplemente eso, ganas de hablar.

 

 

Tragar con placer, deglutir con confianza….

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Comer, deglutir, “rapiñar”, devorar, engullir, paladear, saborear, yantar, manducar, nutrirse, llenar el buche o echarse al coleto son sinónimos, todos, de un actividad que realizamos varias veces al día. Son todos significantes de una actividad que, de un modo u otro, nos reporta placer. detrás de la comida hay un millar de sensaciones. Nuestra zona oral, bien representada en el córtex cerebral magnifica la información de todo lo que recibe.

Aunque mucha gente lo desconozca aún, existe un alto porcentaje de personas que, tras sufrir algún daño cerebral, padecen dificultades para poder deglutir correctamente. “Disfagia”, sería la denominación técnica de un trastorno que en una palabra no puede dar cabida a la infinidad de problemas que puede conllevar.

El aspecto que siempre me han remarcado mis pacientes es la dificultad para poder comer aquellos alimentos y/o sabores con los que siempre ha disfrutado. Si bien es cierto que hoy en dia la rehabilitación ha avanzado mucho y con una terapia de logopedia (llevada a cabo por un logopeda preparado, con experiencia y colegiado) el paciente evoluciona de manera positiva, siempre éste ansía enormemente avanzar lo más rápido posible para llegar a deglutir ese plato que tanto le gustaba previamente a la lesión (hay que desea una lentejas, un trozo de plan o unas natillas)

Tanto ha avanzado la cosa que, a día de hoy, es posible comenzar a estimular a una persona desde una situación aguda de una manera segura. Cuántas personas se mantienen aún en el hospital sin ser estimuladas hasta que pasa un tiempo, cuantos pacientes mantienen durante demasiado tiempo sus sondas alimentarias sin recibir nada por vía oral a pesar de deglutir saliva de forma adecuada. El logopeda sabe bien valorar la capacidad deglutoria de una persona y ofrecerle herramientas para estimular y mejorar su deglución.

Hoy quería hablaros de un producto, una nueva herramienta con la que podemos contar los logopedas para poder estimular la deglución en casos de disfagias severas.

Hemos tenido la suerte de realizar un pequeño taller de experimentación cambiando las texturas de diferentes alimentos. Estas modificaciones han permitido que alimentos cotidianos pueda adquirir una textura más segura para la deglución, conservando su sabor. Ha sido muy enriquecedor.

Por ejemplo, uno de nuestros pacientes pudo tomar una Cocacola en una consistencia tipo espuma sin que existiera riesgo para su seguridad (a pesar de la salivación no hubo modificación de la consistencia), otro tomó un cafe con leche en una consistencia más fina todavía que la espuma (la sensación en la lengua es muy agradable y no pierde sabor), otro pudo tomarse unas salchichas en una consistencia tipo pudín (con su forma de salchicha, su sabor y todo el aroma). En todos los casos, además de no existir alteración para ña seguridad, insisto, se obtuvieron como resultado varias sonrisas y hasta alguna carcajada. vale la pena.

Eso se lo quiero agradecer al delegado de SMOOTHFOOD que ha tenido la gentileza de venir a visitarnos y presentarnos sus productos. Existe la gama AIR, SPUMA, GELEA Y VISCO para que puedas conseguir diferentes texturas. Muy recomendable.

Logopedas que aun no conozcan este producto, intentad tened contacto con esta gama de productos y veréis que amplia oferta de nuevas propuestas aparecen en vuestros tratamientos. Lo mejor, la posibilidad, que siempre cuesta, de añadir un grado extra de motivación al tratamiento.

Solo quería compartir esta información para quien trabaje con distraigas y quiera ofrecer más modalidades sensoriales a sus pacientes.

Os dejo la dirección de mail del delegado de ventas en Madrid que os podrá informar muy bien de este tema:

madrid@smoothfood.es