Neuro-plasticidad: principios a seguir en nuestros tratamientos….

En todos y cada uno de nuestro tratamientos de neurorehabilitación debemos tener unos principios mínimos que guíen nuestra actividad de cara a mejorar la función que se altera tras un evento neurológico. Estimular por estimular nunca será una buena pauta. No podemos pretender que un bombardeo de miles técnicas pueda suponer una mejora funcional. Cada una de las técnicas que elijamos debe tener un fundamento y el peso de la evidencia. Eso no quita que, en determinados casos, podamos hacer uso de una técnica modificada que, bajo nuestro criterio, puede ser una solución adecuada. Nuestros tratamientos tienen que basarse en principios de neuroplasticidad. A menudo hablamos de lo plástico que es el cerebro y de su capacidad de adaptabilidad pero hay que tener en cuenta que nuestro ejercicio debe estar dirigido a la generación de tejido neuronal basado en unas pautas, principios y tiempo de intervención. no se trata de que el cerebro se adapte “porque si”, se trata de trabajar la función de la manera más eficaz posible.

Muchas veces nos enfrentamos a viejos dogmas como “pasados 6 meses no conseguirá nada”, “no hay nada que hacer”, “ese cerebro está tan alterado que no será capaz de crear conexiones nuevas”, “para qué va a hacer tratamiento”. Mensajes que recibe la persona con un daño cerebral y que minan su motivación y capacidad de recuperación y hacen que no sea consciente de su capacidad d mejorar en las actividades de la vida diaria. De hecho, esa persona vuelve a casa y se adapta a su vida y nadie le dice que la terapia puede trabajar para que esa adaptación se funcional, guiada, participativa y funcional. Todo ello, poco a poco, va cambiando pero hay mucho por hacer. Necesitamos valoraciones por parte de los terapeutas de manera más temprana, informar lo antes posible a los familiares, más estudios sobre evidencias de las diferentes técnicas…vamos, que necesitamos más fiscos, TO`s, Logopedas, neuropsicología en los hospitales para poder comenzar a guiar la neuroplasticidad a pie de cama. Todo ello con Conciencia, Con Ciencia y Con Cabeza.

Tendemos tendencia a decir que, precisamente aquellos que más terapia necesitan, no hagan terapia porque nada lograrán. Muchas veces vemos como se cancelan tratamientos o personas no reúnen requisitos para entrar en Centros de Neurorehabilitación  cuando son candidatos a comenzar a trabajar de manera intensiva.

Cohen, en 1998, describe la neuro-plasticidad como la capacidad del cerebro para cambiar. Buonomano y Merzenich, en ese mismo año, describen el mecanismo de neuro-plasticidad como la capacidad de los sistemas neuronales para alterar la función en respuesta a cambios en la entrada, tanto fisiológicos como fisiopatológicos.

Si buscamos, además, referencias de los trabajos de E. Taub encontraremos evidencias de como a través del uso de terapias intensivas especificas se logran producir cambios en el cerebro basados en estos principios.

Todos y cada uno de nuestros tratamientos deberían estar sujetos a unos principios mínimos de Neuro-plasticidad para asegurarnos que nuestra intervención es es efectiva. Cada vez son más los documentos que nos permiten extraer información bajo este respecto.

Me referiré a algunos documentos pero no son los únicos.

En 2008 nos encontramos con un valioso artículo: “Swallowing and Dysphagia Rehabilitation: Translating Principles of Neural Plasticity Into Clinically Oriented Evidence”, Robbins, J., Butler, S.,  Daniels, S., Gross, R., Langmore, S., Lazarus, C., Cabe, D., Musson, N., Rosenbek, J. En este documento, dedicado al tratamiento de la disfagia, se describen 10 principios de neuroplasticidad que son aplicables a cualquier tratamiento de neurorehabilitación. Los 10 principios son los siguientes:

Use it or Lose it: en este caso hablan de que, incluso en casos de alta probabilidad de aspiración se le deberían ofrecer al paciente simulacros de deglución para potenciar el uso de la función. Técnicamente, hablan de que si un sustrato neuronal no es biológicamente activo, la tendencia de la función es a degradarse. O hacemos uso de la función que vamos a rehabilitar o difícilmente esta función seguirá teniendo una representación en el cerebro. Me viene a la cabeza una frase de una de mis maestras: “La deglución se trabaja comiendo”. La frase la escuche antes de 2008 por lo que este concepto de trabajo viene ya de largo.

Use It and Improve It: Usarlo y mejorarlo. Aquí los autores dan un paso más y proponen, no solo el uso de la función, sino ver de qué modo se puede usar la función existente con competencia. No se trata de usar por usar. Habrá que darle una continuidad y, por supuesto, un significado. Mejorar cada día y dar un nuevo pasito, mostrando al cerebro donde realmente se ponen en práctica los aprendizajes que logramos en nuestras sesiones de tratamiento.

Plasticity Is Experience Specific: el entrenamiento de la función generará cambios en las áreas cerebrales relacionadas con dicha función. En este artículo se habla de mejoras a nivel de cualidades vocales después de ejecución de tareas funcionales de deglución debido a que comparten áreas en el cerebro, evidentemente.

Repetition Matters: los autores hablan de la importancia de repetir los ejercicios para inducir cambios neuronales y mantenerlos. Evidentemente, no se trata de repetir tareas hasta el infinito. este punto tendremos que verlo, no d manera unitaria, sino dentro del conjunto del resto de principios basado en las características y necesidades d ella persona.

Intensity Matters: según los autores, parece haber un umbral mínimo de ejercicio para generar cambios neuronales, del mismo modo que nos encontraremos con un límite de ejercicio a partir del cual podemos sobreexcitar en exceso. Se trata de priorizar los objetivos y encontrar la técnica más efectiva para el paciente y no bombardear con millones de técnicas.

Time Matters: dos aspectos importante. Uno, el momento del inicio del tratamiento, y dos, la durabilidad de dicho tratamiento y frecuencia del mismo. Creo que tradicionalmente los tratamientos, por circunstancias ajenas al terapeuta en muchas ocasiones, han comenzado tarde, se han alargado en el tiempo y han tenido una frecuencia intermitente. Tal vez, si buscáramos la manera de intervenir d manera temprana con unos tratamientos de cierta intensidad, encontraríamos cambios más efectivos al inicio y muchos tratamientos no se alargarían tanto en el tiempo. Evidentemente, esto va a depender de la estabilidad clínica de la persona pero creo que es un punto donde debemos mejorar bastante.

Age Matters: existe plasticidad neuronal a lo largo de toda la vida. En el artículo podréis encontrar una comparativa muy interesante sobre los mecanismos de recuperación en disfagia entre jóvenes y ancianos.

Salience Matters: el aprendizaje guarda relación con la importancia conducta del estimulo. Llevar a cabo tareas aisladas que no suponen una significación a nuestro paciente no generarán cambios neuronales. y si lo hace es que se nos está escapando algo del entorno que desde luego está beneficiando bastante al paciente y que habría que potenciar. Estímulos ambientales apropiados pueden favorecer nuestro tratamiento. Por ello decidí ponerme a trabajar en los entornos y creedme que el cambio es enorme.

Transference: cómo nuestro tratamiento está teniendo una consecuencia y produce cambios en el cerebro. Cómo nuestro entrenamiento favorece un aprendizaje real y favorece la función. DE nuestras acciones terapéuticas surge una transferencia al cerebro y se generan cambios. También podríamos verlo como que nuestra intervención permite que se transfiera la ejecución de una función más adecuada a la vida real d ella persona.

Interference: también pueden surgir obstáculos en el aprendizaje. Algunas de las técnicas que usamos pueden producir los cambios que no buscamos y podemos encontrarnos con un panorama diferente al esperado. Es importante que hagamos un razonamiento adecuado d cada técnica que vamos a utilizar. Me gustaría añadir que las interferencias también las vamos a encontrar no solo por la ineficacia de de una u otra técnica sino porque, por las circunstancias d ella persona o de su entorno, no es viable transferirla a su vida diaria d manera adecuada. Eso me lo encuentro a diario en el entorno y exige que vayamos haciendo cambios poco a poco.

No solo enconramos bases de neuroplasticidad en este artículo. Nuevamente relacionado con la disfagia, tenemos dos libros donde también existen capítulos centrados en estos principios: “Dysphagia in neuromuscular deseases”, Miller, R., Britton, D. y “Dysphagia in movement discordes”, Rosenbek, J., Jones, H. En ambos casos encontramos la translación de dichos principios d manera específica a la elección de maniobras compensatorias y/o rehabilitadoras en el tratamiento de la disfagia.

Respecto de las maniobras compensatorias, se nos indica lo siguiente a tener en cuenta. Aspecto que debemos tener en cuenta cuando vamos a recomendar alguna medida compensatoria a la hora de tragar:

Una técnica de intervención dada puede tener valor tanto compensatorio como de rehabilitación

Las técnicas de rehabilitación deben utilizarse antes o en conjunto con técnicas compensatorias

Las compensaciones no siempre protegen a los pacientes de la aspiración y sus consecuencias

Algunas técnicas compensatorias son inaceptables para algunos pacientes

La duración planificada de una técnica compensatoria prescrita debe ser considerada y explicada a los pacientes

Las combinaciones de técnicas compensatorias o de compensaciones combinadas con técnicas de rehabilitación tienen la mayor probabilidad de efecto positivo

Existe una alta probabilidad de incumplimiento de las técnicas compensatorias

En cuanto a las medidas rehabilitadoras nos aportan la siguiente información, dividida en 3 epígrafes:

Plasticidad muscular:  Requiere especificidad-los individuos mejoran lo que practican; por lo tanto, el tratamiento para la deglución debe dirigirse a los componentes musculares de la deglución. Requiere sobrecarga-mejoras son una consecuencia de los ejercicios que requieren más fuerza y ​​/ o resistencia para realizar que es necesario para el normal desempeño de la tarea

Plasticidad relacionada con el desempeño de la tarea: el número y el espaciamiento de las repeticiones de un comportamiento objetivo debe ser considerado (trabajo corto plazo). La retroalimentación es necesaria para un aprendizaje adecuado de las habilidades. Sincronizar la retroalimentación influye en las habilidades

Plasticidad neuronal: aquí se describen los 10 principios presentados al inicio del post.

existe más información al respecto, tan solo he compartido 3 ejemplos de la divulgación científica. ánimo a todo el mundo a que comparta al respecto ya que es un tema maravilloso y espectacular.

La retroalimentación es necesaria para un aprendizaje adecuado de las habilidades

Sincronizar la retroalimentación influye en las habilidades

Requiere sobrecarga-mejoras son una consecuencia de los ejercicios que requieren más fuerza y ​​/ o resistencia para realizar que es necesario para el normal desempeño de la tarea

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Buen apetito….

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Desde bien pequeño diversas frases han ido acompañando a comidas, cenas y reuniones en las que he participado.
No es raro escuchar “Buen apetito” cuando nos reunimos alrededor de la comida. Es curioso como los alimentos modifican nuestro lenguaje y como nuestro cerebro genera material verbal relacionado exclusivamente con momentos de alimentación.
Dependiendo de la cultura, además, observaremos variaciones en el manejo de ese lenguaje y el uso de uno u otro léxico. Por ejemplo, “Buen apetito” es una frase que, dependiendo de donde estemos, puede decirse al inicio de una comida o cuando los comensales ya han acabado. Me da la impresión que un mismo mensaje persigue distintos fines como puede ser desear un disfrute de los alimentos (paladearlos y saborearlos) si la frase se dice al inicio o desear un agradable proceso digestivo de los alimentos que uno ha tomado si decidimos decir la frase al final de la comida. 
 
De un modo u otro, lo que está claro es que cuando comemos no damos importancia solo al hecho de masticar, sino que influyen infinidad de factores que nos van a reportar sensaciones agradables. Si tomamos la máxima de que comer es un placer creo que todos tenemos claro que detrás de los alimentos recibimos olores, sabores, sensaciones corporales de todo tipo,… Aspectos todos ellos que harán que conversemos más o que nos movamos en la vida de una forma u otra. El acto de comer influye en nuestra vida, en nuestras acciones, en nuestra cultura….
 
¿Podemos, por tanto, remitirnos al trastorno de la Disfagia como una afectación puramente consistente en alteración de fases del proceso de preparación y deglución d eun bolo alimenticio?. Ni mucho menos.
 
Debemos comenzar a ver y entender la disfagia como un paradigma que conlleva afectaciones de tipo económico, social y psicológico a todos los niveles. Nuestras intervenciones en disfagia deben ir encaminadas a ofrecer respuestas a diversas necesidad que no siempre van a estar relacionadas con un proceso mecánico de preparación y adecuación del alimento. El entorno, la sociedad la preparación de una mesa pueden ser aspectos cruciales en el abordaje de la disfagia.
 
¿Cuánto hace que una persona que padece disfagia no recibe como aliento la frase “buen apetito” cuando recibe su alimento modificado?. Debemos empezar a buscar la manera de normalizar la texturización y modificación del alimento. Tenemos que buscar la manera de hacer participar en la mesa a la persona que padece disfagia. Hay que ayudar a buscar la recuperación de ese nivel de socialización que ofrece sentarte en la mesa con tus iguales y disfrutar del momento. No creo que se esté avanzando en temas relacionados con la presentación del alimento tan solo para generar entornos ficticios o de laboratorio. El fin de todo ello tiene que ser lograr recuperar un sitio en la mesa, participar de nuevo en la vida y que frases como “buen apetito” o “que aproveche” vuelva a tener sentido.

Tecnología 360 en el tratamiento de la Afasia…

Ya han sido muchos profesionales los que me han preguntado de qué modo hago uso de la tecnología 360º en el tratamiento de la Afasia. Utilizaré esta entrada para contar “a grosso modo” el uso de esta herramienta en estos tratamientos.

Comenzar diciendo que el uso de la tecnología 360º va implementada en la fase de Comunicación Funcional de mi propuesta de intervención centrada en la persona y su entorno en la Afasia (momento en el cual pretendemos poner en práctica los procesos específicos de lenguaje que hemos estado trabajando y que sirve como puente al trabajo directo en el entorno y posterior al registro de Necesidades Comunicativas y al Trabajo por Procesos).

El material necesario consta de unas gafas VR (en el mercado encontrareis con o sin audio, ya dependerá del toque sensorial que queráis dar a la sesión) y una cámara 360 (cuidado porque en el mercado hay muchas y la mayoría, realmente, son 180º y os podéis encontrar con la paradoja de que vuestros videos están cortados en la parte inferior y eso quita todo el encanto). Mi recomendación personal, por el rastreo de todo tipo de cámaras de este tipo que he hecho es que se trabaje con el modelo Ricoh Theta (hay varios modelos desde 220 a 350 euros). conviene adquirir un trípode para la cámara de cierta altura para evitar hacer videos demasiado bajos que restarían realidad a la situación. Añadir que os pueden valer algunos enganches de las cámaras Gopro (por si os da por hacer un video con la cámara en la cabeza, lo cual puede dar una experiencia bastante interesante).

     

Una vez tenemos el material obraremos de la siguiente manera:

  1. Cogemos la cámara 360º y nos vamos al lugar en el que tenemos pensado llevar a cabo la intervención. Lo normal es pedir permiso para hacer una grabación y explicar nuestra intención profesional (no suele haber problemas, sobre todo, porque estas cosas se suelen hacer con algún familiar al cual conocen en el barrio). Coloco la cámara en una posición realista y grabo. Para grabar se utiliza, bien el botón de grabación, bien podemos hacerlo a través de una app del móvil (más recomendable dado que podremos hacerlo a distancia y evitamos que en medio del video aparezca nuestro dedo). A través de Wifi el video es enviado a nuestro teléfono móvil.
  2. Acto seguido se trata de abrir el video en la aplicación y seleccionar la visión binocular del video.
  3. Insertamos el teléfono móvil en las gafas VR.
  4. Y listo….nuestro paciente estará dentro del lugar para el que le queremos preparar.

       

De este modo, podemos plantear una preparación e implementar de forma más funcional (pero artificial) el trabajo por procesos planificado para lograr la comunicación esperada.

Si solo nos quedáramos en este punto y, a posteriori, no acabáramos trabajando en el entorno  la necesidad que nuestro paciente nos ha propuesto trabajar, estaríamos cayendo en un error. Mi opinión de experto es que solo con ésto no estaremos haciendo un adecuado principio de transferencia como mandan los principios de neuroplasticidad (Robbins&Rosenbek, 2008).

La transferencia a la vida diaria exige trabajar en el entorno real para poner en práctica de forma funcional lo trabajado y crear un aprendizaje. Esta técnica nunca suplirá a la sensación de trabajar en la realidad pero en determinados pacientes nos pude ayudar a lograrlo de una manera más eficaz.

Disfagia. Una silla, sensación de ahogo y una trufa….


La vida son historias y cada vez mi vida profesional esta más llena de historias. La vida son personas y, del mismo modo, mi vida profesional cada vez está más llena de personas.

Este fin de semana tuve el honor de participar en un ciclo de conferencias de Neurociencia que organiza el Centro de Rehabilitacion Neurologica AISSE en Granada por su V aniversario. Al comienzo de mi ponencia me sinceré con las alumnas y les mostré mi curriculum profesional. Un curriculum lleno de nombres de personas. Un curriculum lleno de miles de historias que me habia supuesto un Posgrado con su correspondiente TFM en cada uno de los tratamientos que he llevado a cabo. Cada persona me ha ofrecido un aprendizaje que no está en los libros. Cada persona me ha mostrado una nueva clasificacion de su patología. Cada persona me ha supuesto un nuevo ejercicio de reconfiguración de mi profesión.

A lo largo de este 2017 (y aun no hemos terminado), he tenido la inmensa suerte de que diversas entidades hayan apostado por mi y me hayan permitido mostrar mi modelo de trabajo centrado en la persona y su entorno en diversas actividades formativas, ponencia o masteres. En cada una de ellas he adquirido bastos aprendizajes y, además, he tenido la suerte de conocer a personas que me han contado su experiencia tras sufrir un daño cerebral. Ellas mismas, me llegaron a pedir que compartiera con otros profesionales sus consejos y demandas y eso hago desde entonces. Pequeñas historias aisladas que no vienen en los libros y que pueden hacer nuestros tratamientos vayan por la vía adecuada. Esas pequeñas cosas…que importan mucho.

La silla. Una vez, tras acabar una ponencia (mi primera ponencia donde hablaba de mi modelo de trabajo aplicado a la disfagia) me estaba esperando una chica al final de las escaleras. Tenia los ojos enrojecidos. Al parecer algo de mi charla le habia emocionado. De toda mi intervención considerada que habia una frase clave que debía llegar a los oidos de todos profesional dedicado al abordaje de la disfagia: “Acaso nos  hemos preguntado alguna vez en que silla se sentaba la persona que vamos a tratar”. Me emocionó hablar con ella. Me demostró la enorme trascendencia que tenía lograr alcanzar ese lugar en la mesa. Vencer ciertas cancelas y disfrutar la satisfacción de encajar de nuevo en el rol de comensal, perdido tras padecer una patología que no solo tiene implicaciones fisiológicas, sino, también, econòmicas, sociales y psicológicas. Le prometí que compartiría ese pensamiento con todos los profesionales con los que me encontraria. Esa charla me transmitió sabiduría que jamás un libro me había dado. Recuerda el lugar que ocupaba la persona dentro de su rol de comensal y dale una importancia similar a otros factores que influyen en au patología.

La sensación de ahogo. En el descanso de un curso formativo de disfagia se propuso que una persona que habia padecido disfagia contara su historia. Recuerdo su disertación que dejó al público en silencio. Su historia aportaba una visión totalmente distinta a lo que aporta la literatura sobre el estudio de la disfagia. El final de su conversación fue claro y solemne. “Cuando vayan a tratar a alguien con un problema similar al mio tengan en cuenta que, probablemente, le suponga un reto el simple hecho de tragar su propia saliva y que vencer esa sensación de ahogo puede suponer un enorme esfuerzo que ha de ser valorado y motivado para seguir a adelante en el siguiente escalón. El miedo a tragar es algo debe ser abordado y no solo remitirnos a hacer ejercicios”. Aun se me erizan los pelos cuando recuerdo su relato y lo que tuvo que sufrir en muchos momentos en los que no se le habia dado un trato más empático y se le podía a haber confudido con un paciente “no colaborador”.

La trufa. Tuve el placer de conocer a una paciente que había sido dado de alta de un servicio de Logopedia. Las pruebas de motricidad orofacial eran “adecuadas” pero nadie le habia preguntado por sus necesidades reales tras el ictus. Fijaos que la señora tenia costumbre de merendar trufas con sus amigas. A pesar de que la valoracion (sin alimento) salia en parámetros adecuados, las características de elasticidas y gomosidad que tenían las trufas que tomaban no le permitían disfrutarlas y la quedad perdía sentido. No os tengo que contar la satisfacción que supuso planificar un tratamiento basado en las relaciones entre Motricidas Orofacial y las características reológicas del alimento de cara a mejorar ingesta de alimentos sólidos en particular, sin tener en cuenta clasificaciones básica en exceso como puede ser separar alimentos en blando o duros. Tener en cuenta esa necesidad provocó Participación en la vida. De la Deglución a la Participación no solo es posible, también es necesario.

Hay miles de historias. Hay miles de personas. Como dijo ayer una señora que conocí: “yo he compartido de forma libre con ustedes.Ahora cuéntesela a más personas, hagánla grande y engordenla para que sea inmensa”.

Disfrutemos de la terapia basada en la persona y su entorno y usemos las tecnicas basadas en evidencia para traducir el objetivos en necesidades reales de la vida.

App: Conversation Therapy..


Os presento una (de tantas) app que pueden ser utilizadas en tareas puntuales en el trabajo con personas con afasia. Nunca hay que olvidar que no podemos cerrar nuestro trabajo al consumo de la tablet porque no estaremos haciendo un abordaje adecuado. Esta app seria solo para generar tareas de conversacion en un momento dado. Recuerda que la participacion y la comunicacion real de la persona sucede en su vida y no en su tablet.


Conversation Therapy es una app que propone temas de conversacion de actualidad. Se puede elegir por tematicas (politica, salud, sociedad,..) segun interesen o no a las personas a las que se lo oferteis. En cada ejercicios os surgiran preguntas para desencadenar una conversacion. Mi consejo es que no os cerreis a las preguntas y o dejeis llevar por la magia de la comunicacion.


Teneis una version demo y otra de pago. El sistema es iOs pero seguro que esta en Android con otro nombre.

Sacadle partido de forma creativa y llevadla a la funcionalidad de la vida real de la persona para generar una conversacion que realmente sea eficaz, significativa y motivante.

Añadir que puede ser una buena herramienta en el trabajo con personas que padecen disartrias.

Formación en Motricidad Orofacial…

fonoaudiologa las condes motricidad aerofacial

Hace ya casi un año decidí ampliar los contenidos del blog y comenzar a difundir entre profesionales de la Logopedia diversa formación que pudiera interesarles, mayoritariamente del campo de la Neurorehabilitación. No le doy más importancia a unas que a otras (fijaos que no doy más bombo ni a mis propias formaciones para no influir en el profesional y que elija aquello que de verdad le interesa y no lo que más se ve).

Hoy me encuentro obligado a hacer una mención especial a una formación que se dará en Mayo de 2018, dado que la ofrecerá unos de los docentes que más ha influido en mi. Os adjunto un enlace donde podeis acceder a los cursos que impartirá Franklin Susanibar en el Colegio de Logopedas de Castilla y Leon (no es una formación ofertada por una empresa privada asi que la podréis realizar por un precio más que asequible):

Cursos Franklin Susanibar

A continuación os adjunto diversas razones por las que deberiais a ese curso a darle una vuelta a la Motricidad Orofacial con en enlace a sus artículos para que veais lo interesante que puede ser este curso:

Articulos Franklin Susanibar

Os animo a que os apunteis cuanto antes. Excelente docente, formado, con unos pensamientos que están moviendo razonamientos en todo el mundo y a un precio asequible. Nos vemos allí.

 

El cerebro: una puerta con enormes posibilidades…

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Javier Tirapu, en una entrevista que llevo acabo el blog Hablemos de Neurociencia, en Noviembre de 2016,  intentaba definir el cerebro a través de la siguiente frase: “El cerebro es un sistema emergente de alta complejidad cuya finalidad principal es permitirnos actuar de forma flexible en entornos cambiantes, basándose en la predicción para asegurar nuestra adaptación, nuestra supervivencia y la calidad de dicha supervivencia”.

Nuestro genial y maravilloso Ramon y Cajal nos regalaba otra frase que es interesante tener apuntada en algún lugar visible: “Es preciso sacudir enérgicamente el bosque de las neuronas cerebrales adormecidas; es menester hacerlas vibrar con la emoción de lo nuevo e infundirles nobles y elevadas inquietudes.

Más lejos a nivel cronológico queda la frase de Plutarco, la cual tampoco hay que obviar: “el cerebro no es un vaso por llenar, sino una lámpara por encender“.

Tras varias búsquedas por las redes localicé que una de mis frases preferidas la había formulado Benjamin Franklin, la cual también se puede anexionar a la entidad cerebral: “dime y lo olvido, enséñame y lo recuerdo, involúcrame y lo aprendo“.

Todas y cada una de ellas intentar referirse a una entidad maravillosa: el cerebro. Hace poco me decía una persona que cada vez se sabe menos del cerebro. Yo no lo veo así. Creo que cada vez sabemos más y tenemos más herramientas para seguir cortando los arbustos que nos impiden ver toda la inmensidad. Cuando avanzamos en el camino nos encontramos todo un paraje aún más desconocido pero que da sentido al camino recorrido. Así de maravilloso es el cerebro. Vamos encontrando explicaciones, nos vamos encontrando con mejores formas de tratarlo. Sobre todo, vamos descubriendo que las experiencias de cada persona y sus vivencias son fundamentales para su funcionamiento. Experiencias de todo tipo, desde culturales y cognitivas hasta sociales. todo cuenta y todo tiene un lugar en el enorme y complejo funcionamiento del cerebro.

Precisamente hoy encontré a mi hija con uno de sus juguetes que me daba algunas claves para entender algunas cosas y se me ocurrió una pequeña metáfora que quería compartir con ustedes. El juguete de mi hija, como verán en la foto, es una caja de madera con forma de casa con muchas puertas. Cada puerta tiene una forma y color distinto y, además, tiene una manera de abrir distinta. Ella me intentaba explicar que como es posible que todas las formas de entrada se llamaran “cerradura” y ninguna fuera igual. Cada puerta necesitaba una llave o una maniobra de apertura determinada. Si utilizábamos la llave inadecuada no podríamos abrirla. Se necesitaba paciencia e insistir para poder abrir la puerta. Todas bajo un mismo concepto (“cerradura”) pero con necesidades y prácticas distintas según su forma y disposición.

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Muchas veces en el tratamiento de los problemas derivados de patología neurológicas me he sentido un poco así. Tenemos técnicas (llaves) y cada día se conocen más pero no todas funcionan del mismo modo aunque son necesarias. Cada persona, en base a sus necesidades y modo de vida necesitará la aplicación de una misma técnica de un modo distinto (la  puerta necesita una llave pero hay que ver cuál). Es importante hacer un análisis individualizado de cada persona, conocerla bien, para saber de qué manera hay que hacer el abordaje (hay que fijarse bien en la cerradura para ver que modo de apertura exige). Hay veces que nos empeñamos en usar un tipo de abordaje con una persona que no termina de funcionar y pensamos que la persona llegó a su límite o no nos transmite colaboración (si me empeño en usar una llave para una cerradura que exige un cierre incorporado de cadena nunca conseguiré abrirla). Por mucho entrenamiento que tenga un tipo de afectación tendré que seguir haciendo ese análisis personalizado en cada persona (por muchas puertas que haya abierto con una llave no quiere decir que pueda abrir puertas que impliquen otro mecanismo).

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Es maravilloso ver cada cerebro como una entidad inmensa. Nunca hay que dejar de estudiarlo pero, sin duda, debemos hacer un análisis específico de cada caso para poder aplicar y entender su funcionamiento más específico. Detrás de  cada persona que vemos, a parte de un cerebro, hay una vida, unas emociones y un entorno dinámico. Es imprescindible conocerlo todo para saber que llave hemos de usar, como la debemos usar y de qué forma.

Puede ocurrir que una misma llave deje de ser efectiva para la misma puerta y haya que ver otras posibilidades de apertura. Nunca os ha pasado que estáis intentando abrir una puerta con esfuerzo y llega alguien que sin aparente esfuerzo la abre. Pues en el mundo de la terapia también ocurre.

No solo deberíamos contar con miles de llaves para afrontar todas las cerraduras que veamos en la vida. Deberíamos poder tener la flexibilidad de crearlas en cada momento en base a nuestros conocimiento.